domingo, 12 de febrero de 2012

El transporte en Panamá y su influencia en el aumento de casos de VIH entre los adolescentes y jovenes.

Ayer, durante una presentación en el Auditorium de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá, el Dr. Orlando Quintero, Director Ejecutivo de Probidsida, hablaba sobre los factores que inciden en el incremento de la epidemia de VIH en nuestro país y mencionó uno al que pocas veces le prestamos atención y que ha trastocado la vida de miles de panameños, es decir el problema del transporte.

Pero ¿Qué tiene que ver el transporte con el incremento de las cifras de personas que viven con VIH, principalmente en la población adolescente y joven?. A simple vista no parece existir una relación, es más alguien podría preguntar que locuras hablan, sin embargo, la relación puede ser mayor de lo que parece, y ya lo explico.

Hace 10 años, una persona que residía en el área Oeste de la Ciudad de Panamá, es decir en los Distritos de Chorrera y Arraiján y que utilizaba el transporte público sub-urbano, podía realizar el recorrido desde La Chorrera, en un aproximado de 40 minutos y desde Arraiján en no más de 30 minutos. Desde el  Este, ocurría un fenómeno similar.

Hoy esto ha cambiado, en menos de un año se ha iniciado la construcción de un metro y el transporte urbano ha pasado a manos privadas, con el consecuente trauma del alargamiento de algunas rutas y la disminución de la cantidad de unidades de transporte que brindan el servicio.

Además de esto, se llevan a cabo reparaciones simultáneas en diferentes vías, tanto principales como secundarias y en el Puente de las Américas, utilizado para llegar al centro por la mayoría de las personas que residen en el Oeste, todo esto al mismo tiempo, y según mi criterio sin una adecuada programación.

Esto, aunado al incremento de unidades de vivienda en ambos extremos de la Ciudad sin la debida planificación urbana, tema del que no me dedico en este escrito, ha tenido como consecuencia que el tiempo de trayecto se duplique o a veces triplique en comparación con algunos años atrás.

Pero, otra vez la pregunta, ¿Qué tiene que ver esto con el incremento de casos de VIH en los adolescentes y jóvenes?, pues la relación es simple.

Más tiempo para transporte implica menos tiempo en el hogar, y contrario a lo que mucha gente dice sobre el panameño común, que a veces ha sido tildado de incumplido o impuntual, las personas sencillas en su mayoría procuran estar a tiempo en su puesto de trabajo.

Es decir que un padre o madre que resida en el Área Oeste o en el Este de la Ciudad de Panamá, debe despertar muchas veces a las 4:00 de la mañana, salir a las 5:00 y llegar a su casa pasadas las 8:00 de la noche.

Ahora les pregunto ¿Qué atención puede brindarle un padre o madre a sus hijos en estas condiciones? ¿Qué tiempo de calidad tienen las familias para compartir? ¿Cómo puede un padre o madre cansado, estresado, de mal humor que ha estado más de 2 horas en un tranque, que despertó a las 4:00 de la mañana y cuando llega a casa no tiene mayores fuerzas, estar pendiente de la educación, el cuidado y poder estar alerta a los peligros a los que se enfrentan sus hijos?



Increíblemente, a pasar de esto muchos padres y madres lo hacen, pero las condiciones están dejando a los jóvenes solos, llegando a casa luego de la escuela y sin ninguna supervisión, sin padres que puedan estar alertas y para colmo con un sistema educativo que tampoco cumple su rol como segundo frente en donde puedan haber espacios para que los jóvenes y adolescentes reciban educación integral que les permita tomar decisiones acertadas con respecto a su sexualidad.

Artículo publicado en :http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2013/09/06/transporte-publico-y-vih.asp

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puede dejar su comentario.